Adaptándonos a nuestro entorno en México

Nuestras jornadas varían mucho dependiendo de dónde nos encontremos. Aquí te dejamos observaciones para cada escenario.

Trabajo presencial

En la oficina corporativa

Las oficinas suelen tener luces fluorescentes fuertes y aire acondicionado continuo. Esto reseca el ambiente y, por ende, nuestra sensación de confort al mirar la pantalla disminuye.

Consejo: Acuérdate de parpadear conscientemente y, si es posible, ubica tu monitor perpendicular a las ventanas para evitar reflejos directos del sol.

Modern corporate office interior in Mexico City with bright windows
Trabajo remoto

Home Office en casa

Al trabajar desde casa, a veces usamos la mesa del comedor o el sofá, adaptando posturas incómodas. Si la pantalla está muy baja, tu cuello y tu mirada hacen un esfuerzo extra.

Consejo: Asegúrate de que la pantalla esté a la altura de tus ojos. Una simple caja debajo de la laptop puede mejorar drásticamente tu postura y relajar tu enfoque.

Cozy living room setup for home office with natural light
Movilidad urbana

En el transporte y el tráfico

Ir en el tráfico o en el Metrobús en constante movimiento mientras leemos en el celular genera un esfuerzo extra para mantener el texto estable ante nuestros ojos.

Consejo: Si vas en movimiento, intenta escuchar un podcast de vez en cuando en lugar de mirar la pantalla fija. Dale un respiro a tu atención visual.

View from a bus window looking at busy city traffic during sunset

Acciones rápidas para hoy

  • Aplica la pausa de observación

    Cada media hora, aparta tu mirada de la pantalla y observa un objeto lejano por la ventana (un árbol, un edificio). Esto relaja los músculos del enfoque cercano.

  • Ajusta el modo nocturno

    Aprovecha las herramientas de tus dispositivos para darles un tono más cálido a las pantallas al atardecer, preparándote para un descanso más natural.

  • Limpia tus pantallas

    El polvo y las huellas dactilares con el sol de la tarde disminuyen la claridad, haciendo que te esfuerces más en ver. Pásales un paño suave regularmente.